Tu tesis quiere estudiar qué piensa la gente sobre la vacunación, la migración, la enfermedad mental, el cambio climático o el propio barrio donde vive. No buscas medir actitudes con una escala, ni contar frecuencias: quieres entender el saber compartido con el que un grupo interpreta esos temas. Para eso existe una teoría con nombre y apellidos —la de las representaciones sociales— que muchos estudiantes usan mal porque la confunden con «opinión» o «percepción». Esta guía explica qué es, cómo se investiga y cómo montar con ella una tesis defendible.
Qué es una representación social (y qué no es)
La teoría de las representaciones sociales fue formulada por Serge Moscovici en La psychanalyse, son image et son public (1961), un estudio sobre cómo la sociedad francesa se apropió del psicoanálisis y lo convirtió en sentido común. Una representación social es una forma de conocimiento socialmente elaborado y compartido que un grupo construye sobre un objeto para hacerlo comprensible y poder actuar sobre él. No es lo que piensa un individuo aislado: es el saber colectivo que circula en la conversación, los medios y las prácticas.
Dos procesos la generan, y conviene nombrarlos en tu marco teórico porque el tribunal los espera:
- Objetivación: lo abstracto se vuelve concreto, se convierte en una imagen manejable (el «virus» como un bicho, el «estrés» como una olla a presión).
- Anclaje: lo nuevo y desconocido se incorpora a categorías previas ya familiares, y así se integra en el sistema de pensamiento del grupo.
La distinción que hunde a quien no la entiende: una representación social no es una actitud (una postura a favor o en contra que mides con Likert) ni una percepción (un registro sensorial). Es un sistema de conocimiento con contenido, estructura y función social. Si tu pregunta se responde con una escala de acuerdo-desacuerdo, no necesitas esta teoría; si tu pregunta es «cómo entiende este grupo tal objeto y qué prácticas sostiene ese entendimiento», sí.
Cuándo conviene usarla
Es una buena elección cuando estudias un objeto socialmente relevante y polémico, sobre el que un grupo ha construido un saber propio: salud y enfermedad, cuerpo, género, grupos sociales estigmatizados, riesgo, instituciones, tecnología. Es una mala elección para medir la eficacia de una intervención o para contrastar hipótesis causales: para eso hay otros marcos. Y no la confundas con la investigación-acción participativa: aquella busca transformar una realidad con la comunidad; las representaciones sociales buscan comprender un saber compartido. Son tradiciones distintas y mezclarlas sin declararlo es un error frecuente.
Las dos grandes aproximaciones

Antes de recoger datos, elige y declara tu aproximación:
- Enfoque procesual (escuela de Moscovici y Jodelet). Se interesa por cómo se forma y transforma la representación en su contexto histórico y cultural. Es cualitativo por naturaleza: entrevistas en profundidad, análisis de contenido, materiales mediáticos.
- Enfoque estructural (teoría del núcleo central, de Jean-Claude Abric). Sostiene que toda representación se organiza en torno a un núcleo central —estable, compartido, resistente al cambio— y unos elementos periféricos —flexibles, individuales, que absorben la variación—. Trabaja con técnicas específicas: evocación libre de palabras, jerarquización, cuestionarios de caracterización.
Esta elección no es cosmética: determina tus instrumentos y tu análisis. Un tribunal preguntará «¿desde qué enfoque de la teoría trabajas?», y no tener respuesta es señal de que la usaste como etiqueta.
Cómo se investiga, paso a paso
- Define el objeto y el grupo. Una representación siempre es de un grupo sobre un objeto: «la representación de la enfermedad mental entre estudiantes de enfermería», no «la enfermedad mental» a secas.
- Elige el enfoque (procesual o estructural) y justifícalo según tu pregunta.
- Selecciona las técnicas. Procesual: entrevistas y análisis de contenido. Estructural: evocación libre de palabras a partir de un término inductor, más jerarquización, para reconstruir la estructura núcleo-periferia.
- Recoge y analiza. En el enfoque estructural, el análisis de frecuencia y orden de evocación permite hipotetizar qué está en el núcleo; en el procesual, la categorización de las entrevistas siguiendo un análisis temático reconstruye el contenido y su organización.
- Interpreta con la teoría. Conecta lo que encuentras con objetivación, anclaje y estructura; ahí está el valor añadido frente a un simple resumen de opiniones.
La construcción del marco teórico —definir la teoría con tu objeto dentro, no biografiar a Moscovici— sigue la misma lógica que cualquier otro modelo: repásala en cómo hacer un marco teórico paso a paso.
Un ejemplo aterriza todo lo anterior. Imagina una tesis sobre la representación social de la vacunación entre madres y padres de un centro de salud. Con el enfoque estructural pedirías a cada participante que escriba las primeras palabras que le vienen a la mente al oír «vacuna», y al analizar la frecuencia y el orden en que aparecen podrías descubrir que términos como «protección» y «salud» forman el núcleo estable —compartido por casi todos, resistente al cambio—, mientras que «dolor», «efectos secundarios» o «negocio» habitan la periferia, donde vive la variación individual y la ambivalencia. Ese hallazgo tiene una consecuencia práctica directa: una campaña que ataca los elementos periféricos no cambia la representación; solo una que dialoga con el núcleo puede hacerlo. Esa es la clase de conclusión útil que la teoría permite y que un simple recuento de opiniones a favor y en contra nunca produciría.
Conviene además cuidar el vocabulario, porque en esta teoría las palabras son técnicas. «Objetivación» no es «objetividad»; «anclaje» no es «sesgo»; «núcleo central» no es «la idea principal». Usar estos términos con su sentido preciso es lo que distingue una tesis que domina el marco de una que lo decora. Cuando escribas el marco teórico, define cada concepto con una frase clara y, acto seguido, muéstralo funcionando sobre tu objeto: esa alternancia entre definición y aplicación es lo que convence a un tribunal de que la teoría no es un adorno sino la herramienta con la que realmente miras tus datos.
Estructura recomendada
- Introducción: el objeto, el grupo y por qué su saber compartido importa.
- Marco teórico: la teoría de las representaciones sociales, objetivación y anclaje, y el enfoque elegido con su autor de referencia.
- Metodología: enfoque, técnicas, participantes, procedimiento y consideraciones éticas.
- Resultados: contenido y, si aplica, estructura de la representación.
- Discusión y conclusiones: interpretación teórica, implicaciones prácticas y limitaciones.
Errores que se repiten
- Confundir representación con opinión o actitud. Si mides acuerdo en una escala, no estás estudiando representaciones sociales.
- Nombrar la teoría y no usarla. Citar a Moscovici en el marco y luego hacer un análisis de contenido genérico sin objetivación, anclaje ni estructura.
- No definir el grupo. Una representación sin grupo portador no existe; «la sociedad en general» no es un grupo investigable.
- Mezclar enfoques sin declararlo. Procesual y estructural son compatibles, pero deben articularse conscientemente, no confundirse.
- Citar a Moscovici de segunda mano. Accede al menos a textos originales o traducciones reconocidas de Moscovici, Jodelet o Abric.
Del trabajo de campo al documento terminado
Recoger evocaciones o entrevistas es la parte que dominas. El atasco llega al redactar un marco teórico que aplique la teoría a tu objeto y un análisis que reconstruya la representación sin quedarse en un listado de opiniones.
Empieza tu tesis en Tesify con tu material de campo delante y construye marco, metodología y análisis sección a sección. La lente teórica la pones tú; la redacción deja de ser la barrera.
Preguntas frecuentes
¿Sirve la teoría de las representaciones sociales para una tesis de licenciatura?
Sí, y es muy común en Psicología social, Educación, Enfermería, Trabajo Social y Comunicación. Para un trabajo de grado, un enfoque acotado —un objeto claro, un grupo pequeño, un enfoque bien elegido— es perfectamente viable.
¿Es cualitativa o cuantitativa?
Puede ser ambas. El enfoque procesual es cualitativo; el estructural combina técnicas de evocación con análisis de frecuencias y puede incorporar cuestionarios. Muchos trabajos usan un diseño mixto, declarándolo.
¿Cuántos participantes necesito?
Depende del enfoque. En el procesual, unas pocas entrevistas en profundidad hasta la saturación; en el estructural, muestras mayores para que el análisis de evocación sea estable. Justifica el número según tu técnica.
¿Qué diferencia hay entre el núcleo central y la periferia?
El núcleo central es el conjunto de elementos estables, compartidos por el grupo y resistentes al cambio, que dan sentido a toda la representación; la periferia son elementos flexibles e individuales que permiten adaptar la representación a cada contexto. La distinción es la aportación clave del enfoque estructural de Abric.
¿Puedo usar esta teoría para estudiar contenido de redes sociales?
Sí: el material mediático y las publicaciones en redes son una fuente legítima para el enfoque procesual, mediante análisis de contenido. Declara los criterios de selección del corpus y sus limitaciones.
¿Es lo mismo que estudiar el imaginario social?
Son conceptos vecinos pero no idénticos. Las representaciones sociales tienen un aparato teórico y metodológico propio (objetivación, anclaje, núcleo central) que el término «imaginario» no aporta. Si eliges esta teoría, usa su vocabulario con precisión.
¿Puedo comparar la representación de dos grupos distintos?
Sí, y es un diseño especialmente potente: comparar cómo dos grupos —por ejemplo, personal sanitario y pacientes— representan un mismo objeto suele revelar que comparten parte del núcleo pero difieren en la periferia, o incluso que el núcleo es distinto. Declara los dos grupos, aplica la misma técnica a ambos y dedica la discusión a interpretar las diferencias con la teoría, no solo a describirlas.
Escribe tu TFG o tesis con IA
Pasa de la teoría a tu documento terminado
Tesify estructura, redacta y formatea tu TFG, TFM o tesis en normas APA y Vancouver, con bibliografía automática y verificación antiplagio integrada. Regístrate gratis, sin tarjeta.

Deja una respuesta