Antecedentes de Investigación: Cómo Redactarlos Correctamente 2026
Los antecedentes de investigación son una de las secciones del marco teórico que más confusión genera entre estudiantes universitarios de Latinoamérica. ¿Son lo mismo que la revisión bibliográfica? ¿Van antes o después de las bases teóricas? ¿Cuántos necesito? ¿Cómo los redacto para que no parezcan un simple listado de resúmenes? Si tienes alguna de estas dudas, estás en el lugar correcto. Esta guía te explica exactamente qué son los antecedentes, cómo buscarlos en fuentes confiables, cómo organizarlos y cómo redactarlos con el nivel que espera tu asesor.
¿Qué son los antecedentes de investigación?
Los antecedentes de investigación —también llamados “estudios previos”, “revisión de antecedentes” o “estado del arte” en algunos formatos— son los trabajos académicos que se han realizado antes que el tuyo sobre el mismo tema o temas estrechamente relacionados. Su función dentro del marco teórico es doble: por un lado, demuestran que conoces la literatura existente sobre tu problema de investigación; por otro, muestran qué gaps o vacíos persisten y justifican por qué tu estudio es necesario.
Piénsalo así: si ya hay veinte estudios que respondieron exactamente la misma pregunta que tú planteas, ¿por qué es necesario el tuyo? Los antecedentes te permiten posicionar tu investigación dentro del campo, identificar qué ya se sabe y dejar claro qué vas a agregar tú.
Tipos: nacionales, internacionales y locales
En las universidades latinoamericanas, los antecedentes se organizan típicamente en tres categorías:
| Tipo | Descripción | Fuentes típicas |
|---|---|---|
| Internacionales | Estudios realizados fuera del país del investigador | Journals de Scopus, Web of Science, PubMed |
| Nacionales | Estudios realizados en el mismo país | Revistas nacionales, tesis universitarias |
| Locales / regionales | Estudios realizados en la misma región, ciudad o institución | Repositorios de universidades locales, informes institucionales |
Cómo buscar antecedentes de calidad
Las mejores fuentes para encontrar antecedentes académicos son:
- Google Scholar (scholar.google.com): gratuito, indexa millones de artículos académicos y tesis. Usa comillas para búsquedas exactas y el filtro de fechas para encontrar estudios recientes.
- Redalyc (redalyc.org): repositorio de revistas científicas latinoamericanas de acceso abierto. Ideal para encontrar antecedentes nacionales y regionales.
- SciELO (scielo.org): otra base de datos de revistas latinoamericanas y españolas con acceso gratuito.
- CLACSO (biblioteca.clacso.edu.ar): especializado en ciencias sociales latinoamericanas.
- Repositorios institucionales: tesis.unam.mx, repositorio.uchile.cl, repositorio.tec.mx, bibliotecas.filo.uba.ar.
- CONRICYT y CONICET: para búsquedas en México y Argentina, respectivamente.
Tips para la búsqueda:
- Busca en español e inglés para ampliar resultados.
- Prioriza artículos de los últimos 10 años (salvo que sean clásicos del área).
- Revisa las referencias de los artículos que encuentras para descubrir más fuentes relevantes (método “bola de nieve”).
- Guarda todo en un gestor bibliográfico: Zotero (gratuito) o Mendeley.
Cómo redactarlos: estructura y estilo
Cada antecedente se redacta siguiendo una estructura de 3–5 oraciones que incluye:
- Identificación del estudio: autor(es), año y contexto geográfico.
- Objetivo del estudio: qué se propuso investigar.
- Metodología: cómo lo investigó (tipo de estudio, muestra).
- Hallazgos principales: qué encontró.
- Conexión con tu investigación: por qué es relevante para tu trabajo.
La conexión (punto 5) es lo que separa un buen antecedente de una simple reseña. No basta con resumir lo que hizo otro investigador: debes explicar explícitamente qué relación tiene con tu problema específico.
Ejemplos redactados y analizados
Ejemplo 1: Antecedente bien redactado
“García-Torres y Mendoza (2023) realizaron un estudio cuantitativo en cinco universidades públicas de Colombia con el objetivo de identificar los factores asociados al abandono de tesis en estudiantes de ciencias sociales. Con una muestra de 412 egresados sin titulación, los autores encontraron que la falta de acompañamiento del asesor (58.3%), las dificultades económicas (44.7%) y la carga laboral (39.1%) eran los factores más frecuentes. Este estudio es relevante para la presente investigación porque proporciona un marco comparativo sobre las causas del rezago en la titulación en el contexto latinoamericano, aunque no aborda específicamente el rol de las competencias digitales en el proceso, que es la variable que esta investigación introduce.”
¿Qué hace bien este antecedente? Identifica al autor y año, describe el objetivo, la muestra y los hallazgos, y explica con precisión por qué es relevante y qué brecha deja abierta.
Ejemplo 2: Antecedente mal redactado (y cómo mejorarlo)
Versión incorrecta: “García-Torres y Mendoza (2023) estudiaron el abandono de tesis en Colombia. Sus resultados fueron interesantes y se relacionan con el tema de esta investigación.”
Este antecedente es demasiado vago: no describe el objetivo, la metodología ni los hallazgos, y la “conexión” es completamente genérica. Un asesor lo rechazará inmediatamente.
Ejemplo 3: Antecedente internacional
“Tinto (1987), en su influyente estudio sobre la persistencia estudiantil en universidades norteamericanas, propuso el modelo de integración institucional, que postula que los estudiantes persisten cuando logran integrarse tanto académicamente (interacciones con docentes, rendimiento) como socialmente (relaciones con pares, participación). Aunque el modelo fue desarrollado en el contexto estadounidense, diversas investigaciones latinoamericanas (Himmel, 2002; Vries et al., 2011) han validado su aplicabilidad en la región con modificaciones para incluir variables socioeconómicas. En esta investigación, el modelo de Tinto sirve como marco interpretativo para analizar por qué los estudiantes de la UNAM interrumpen su proceso de titulación.”
Errores frecuentes
- Usar fuentes no académicas: blogs, artículos de opinión o páginas de noticias no son antecedentes válidos.
- Antecedentes sin conexión con el tema: si el estudio que citas no tiene relación directa con tu pregunta de investigación, no lo incluyas.
- No incluir la metodología del antecedente: decir solo “estudiaron el tema y encontraron resultados importantes” no es suficiente.
- Copiar y pegar resúmenes de artículos: los antecedentes deben estar en tus propias palabras, con citación adecuada en normas APA séptima edición (ver nuestra guía de normas APA séptima edición para LATAM 2026).
- Usar antecedentes demasiado antiguos sin justificación: lo ideal es que la mayoría de tus antecedentes sean de los últimos 10 años, salvo que sean estudios clásicos o fundacionales del área.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos antecedentes debo incluir en mi tesis?
No hay un número fijo, pero se recomienda incluir entre 8 y 20 antecedentes para una tesis de grado, dependiendo de la amplitud del tema y la disponibilidad de estudios previos. Para una tesis de maestría, lo habitual es entre 15 y 30. Lo importante es que sean relevantes y de calidad, no que sean muchos.
¿Los antecedentes son lo mismo que el estado del arte?
Son conceptos muy similares pero con un matiz. Los antecedentes son estudios previos que se relacionan con tu tema. El estado del arte es una revisión más sistemática y exhaustiva del conocimiento existente, que incluye tanto los antecedentes como las teorías, los debates actuales y las tendencias en el campo. En muchas tesis de grado, los antecedentes y el estado del arte se usan de manera intercambiable.
¿Los antecedentes van antes o después de las bases teóricas?
Depende del formato institucional. Lo más común en LATAM es que los antecedentes vayan primero (como subsección 2.1 o 1.1 del marco teórico), seguidos de las bases teóricas. La lógica es: primero muestras qué se ha investigado (antecedentes), luego qué teorías explican el fenómeno (bases teóricas). Pero algunos formatos los invierten o los combinan en una sola sección de revisión de literatura.
¿Puedo usar tesis de otras universidades como antecedentes?
Sí, las tesis aprobadas son fuentes académicas válidas como antecedentes. Sin embargo, los artículos de revistas indexadas tienen mayor peso académico. Se recomienda que la mayoría de tus antecedentes sean artículos de revistas arbitradas, y usar tesis como complemento, especialmente cuando no hay artículos publicados sobre temas muy específicos o locales.
¿Qué pasa si mi tema es muy nuevo y no hay antecedentes directos?
Si tu tema es muy novedoso, amplía la búsqueda hacia temas relacionados: variables similares en contextos diferentes, el mismo problema en otro país, o estudios sobre fenómenos asociados. También puedes incluir documentos de política pública, informes técnicos o estudios piloto. El hecho de que no haya antecedentes directos es en sí mismo una justificación para tu investigación.

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