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Análisis crítico del discurso: Foucault, Fairclough y su aplicación en la tesis (2026)

Análisis crítico del discurso: Foucault, Fairclough y su aplicación en la tesis (2026)

Los textos no son neutros. Cada elección léxica, cada estructura gramatical, cada voz silenciada en un documento —una ley educativa, un manual de texto, un informe institucional, una transcripción de entrevista— está sostenida por relaciones de poder que el lenguaje ayuda a reproducir o a contestar. El análisis del discurso Foucault crítico —más específicamente, el Análisis Crítico del Discurso (ACD)— es el conjunto de herramientas metodológicas que permite desvelar esas relaciones y hacerlas objeto de escrutinio académico.

Este artículo explica los dos pilares teóricos del ACD más citados en las tesis de ciencias sociales y humanidades: la genealogía del poder-saber de Michel Foucault y el modelo tridimensional de Norman Fairclough. Describe también el procedimiento de análisis aplicable a un corpus de investigación y los criterios de rigor que los comités de tesis exigen a los trabajos que utilizan esta perspectiva.

Respuesta rápida: El ACD estudia cómo el lenguaje reproduce relaciones de poder y dominación. Foucault aporta el marco genealógico para analizar cómo los discursos constituyen verdades y sujetos en contextos históricos; Fairclough aporta el modelo tridimensional (texto, práctica discursiva, práctica social) para analizar cómo rasgos lingüísticos concretos funcionan ideológicamente. Juntos, permiten pasar de la descripción textual a la crítica social.

¿Qué es el Análisis Crítico del Discurso?

El Análisis Crítico del Discurso es una corriente interdisciplinar que estudia la relación entre lengua, poder e ideología. A diferencia del análisis lingüístico descriptivo, el ACD adopta una postura crítica explícita: no solo describe cómo funciona el lenguaje sino que pregunta en beneficio de quién funciona así y qué consecuencias tiene para quienes ocupan posiciones subordinadas.

La denominación “Análisis Crítico del Discurso” fue consolidada en los años noventa a través de los trabajos de Norman Fairclough, Ruth Wodak, Teun van Dijk y Gun Kress, aunque sus antecedentes teóricos se remontan a la Escuela de Frankfurt, la lingüística crítica de Fowler y Kress (1979) y la obra de Michel Foucault sobre las relaciones entre discurso y poder. La revista Discourse & Society (fundada en 1990) ha sido el principal foro de publicación de esta tradición.

El ACD no es un método único sino una familia de enfoques que comparten tres compromisos teóricos: (1) el lenguaje es un fenómeno social, no solo cognitivo; (2) el discurso reproduce y transforma relaciones de poder; (3) el análisis tiene un compromiso crítico con la justicia social y la transformación de las desigualdades. Este tercer punto —la dimensión normativa del ACD— es también su rasgo más controvertido: ¿puede un análisis científico adoptar explícitamente posiciones ideológicas? Los propios autores del ACD lo justifican argumentando que toda investigación tiene implicaciones ideológicas, y que hacerlas explícitas es más honesto que ocultarlas.

Foucault: poder, saber y genealogía del discurso

Michel Foucault (1926-1984) no es un metodólogo del análisis del discurso en el sentido técnico del término: no proporciona un protocolo de análisis paso a paso. Su contribución es de naturaleza teórica y epistemológica: un conjunto de conceptos que permiten pensar los discursos de una manera radicalmente diferente a la lingüística tradicional.

El concepto central es la relación poder-saber (pouvoir-savoir). Para Foucault, el poder no es solo represión o coerción: es también producción. Los discursos producen verdades, categorías, sujetos, objetos de conocimiento. La medicina no solo describe las enfermedades: las crea como objetos de saber y crea al mismo tiempo el sujeto del “enfermo”. La psiquiatría no solo estudia la locura: la constituye como entidad distinguible de la razón y crea el sujeto del “loco”. Este proceso de constitución discursiva de la realidad es lo que Foucault analiza en obras como El nacimiento de la clínica (1963), Las palabras y las cosas (1966) y Vigilar y castigar (1975).

La herramienta metodológica foucaultiana más relevante para las tesis es la genealogía: el análisis histórico de cómo ciertos discursos —y no otros— llegaron a imponerse como verdad en un momento determinado. La genealogía no busca el origen puro de un concepto sino su emergencia conflictiva: las luchas, exclusiones y accidentes que permitieron que una manera de hablar sobre la realidad se volviera dominante.

El texto de referencia para la teoría del discurso en Foucault es la lección inaugural del Collège de France, publicada como El orden del discurso (Foucault, 1970/1992, Tusquets Editores). En ella Foucault describe los procedimientos de exclusión que controlan la producción discursiva: la prohibición (no todo puede decirse), la separación (razón/locura, verdad/falsedad) y la voluntad de verdad (el sistema institucional que autoriza ciertos discursos como científicos).

Aplicación en la tesis: preguntas genealógicas

Una investigación que usa la genealogía foucaultiana formula preguntas del tipo:

  • ¿Cómo llegó a constituirse X (la “fracasología escolar”, el “alumno en riesgo”, el “inmigrante no integrado”) como objeto de discurso legítimo en las políticas educativas españolas de los últimos veinte años?
  • ¿Qué voces fueron excluidas del discurso oficial sobre X y mediante qué mecanismos?
  • ¿Qué efectos de subjetivación produce el discurso X sobre las personas que son su objeto?

Este tipo de preguntas requiere un corpus de textos histórico o longitudinal (legislación, documentos de política, informes institucionales) y un análisis que atienda tanto al contenido explícito como a los silencios, exclusiones y naturalizaciones.

Fairclough: el modelo tridimensional del discurso

Si Foucault proporciona el marco macro-teórico e histórico, Norman Fairclough (Universidad de Lancaster) aporta el instrumental para el análisis textual sistemático. Su obra fundamental es Discourse and Social Change (Fairclough, 1992, Polity Press), donde propone el modelo tridimensional que lleva su nombre.

El modelo sostiene que cualquier evento discursivo (un texto oral o escrito) puede —y debe— analizarse en tres dimensiones simultáneas:

1. El texto

Análisis lingüístico del texto mismo: elección léxica (¿qué palabras se usan y cuáles se evitan?), gramática (¿quién es el sujeto activo de los verbos? ¿se usa la voz pasiva para borrar la agencia?), modalidad (¿qué se presenta como obligatorio, posible o deseable?), cohesión textual, intertextualidad (¿qué otros textos se citan o presuponen?). Esta dimensión requiere conocimiento de lingüística, pero a nivel aplicado —no se exige ser lingüista— puede operacionalizarse con categorías básicas de análisis textual.

2. La práctica discursiva

Análisis de cómo el texto es producido, distribuido y consumido: ¿quién lo escribe y desde qué posición institucional?, ¿cómo circula?, ¿quién tiene acceso a él y quién no?, ¿cómo es interpretado por distintos grupos de lectores? Esta dimensión conecta el texto con sus condiciones materiales de existencia y con los géneros y estilos discursivos que lo hacen posible.

3. La práctica social

Análisis del contexto institucional, ideológico y cultural que enmarca el texto: ¿qué relaciones de poder reproduce o contesta?, ¿qué ideologías naturaliza?, ¿cómo se articula con otros discursos y prácticas sociales? Esta dimensión requiere recurrir al marco teórico de la disciplina (sociología de la educación, ciencia política, estudios de género, etc.) para contextualizar el análisis textual.

Modelo tridimensional de Fairclough (1992): síntesis
Dimensión Pregunta central Herramientas analíticas
Texto ¿Cómo está construido lingüísticamente? Léxico, gramática, modalidad, intertextualidad
Práctica discursiva ¿Cómo se produce, distribuye e interpreta? Condiciones de producción, géneros, audiencias
Práctica social ¿Qué relaciones de poder reproduce o contesta? Teoría social, análisis ideológico, hegemonía
Diagrama del modelo tridimensional de Fairclough (1989): texto, práctica discursiva y práctica social como tres círculos concéntricos
Figura 1: Modelo tridimensional de Fairclough (1989). Fuente: Moreno Mosquera, E. (2016). “El análisis crítico del discurso en el escenario educativo”. Zona Próxima, 25, 129-148. Pontificia Universidad Javeriana / Redalyc.

Otras escuelas del ACD: Van Dijk y Wodak

Aunque Foucault y Fairclough son los más citados en las tesis españolas, existen otras escuelas del ACD que conviene conocer para justificar adecuadamente la elección metodológica:

Teun van Dijk (Universitat Pompeu Fabra) desarrolló el enfoque cognitivo-social del ACD, centrado en la reproducción del racismo y otras ideologías mediante el discurso. Su modelo analiza las estructuras semánticas del texto (tópicos, implicaciones, negaciones aparentes) y las conecta con modelos mentales y representaciones sociales. Obras de referencia: Racism and the Press (1991) y Ideology: A Multidisciplinary Approach (1998).

Ruth Wodak (Universidad de Lancaster/Viena) desarrolló el enfoque histórico-discursivo (DHA), especialmente aplicado al análisis del discurso político y del antisemitismo. Su método analiza estrategias discursivas (referenciación, predicación, argumentación) en relación con el contexto histórico. Obra de referencia: The Discursive Construction of National Identity (Wodak et al., 1999).

La elección entre estos marcos debe estar determinada por la pregunta de investigación, no por la familiaridad del investigador con uno de ellos. Un trabajo que analiza política educativa tiene herramientas específicas en Fairclough; uno que estudia el discurso sobre inmigración en la prensa puede beneficiarse más de Van Dijk; uno que examina la construcción histórica de una identidad nacional es terreno de Wodak.

Procedimiento de análisis en la tesis

A pesar de la diversidad de enfoques, puede esbozarse un procedimiento genérico de ACD aplicable en trabajos de máster y doctorado:

  1. Definición de la pregunta crítica: formular explícitamente qué relación de poder, ideología o desigualdad se pretende analizar. Una pregunta como “¿cómo construye el discurso oficial de la LOMCE la figura del ‘alumno excelente’?” es más operacionalizable que “analizar el discurso educativo”.
  2. Construcción del corpus: seleccionar los textos que serán analizados (ver apartado siguiente). El corpus debe ser pertinente para la pregunta crítica y abarcable en el tiempo disponible.
  3. Análisis textual: aplicar las categorías analíticas elegidas (modelo de Fairclough, estrategias de Van Dijk, etc.) a los textos del corpus. Este paso produce fichas o anotaciones sobre los rasgos lingüísticos e ideológicos de cada texto.
  4. Análisis de la práctica discursiva: caracterizar las condiciones de producción y circulación de los textos del corpus. ¿Quién los produce? ¿Bajo qué restricciones institucionales? ¿Cómo son recibidos?
  5. Análisis de la práctica social: conectar los hallazgos textuales y discursivos con el marco teórico de la disciplina. ¿Qué relaciones de poder revelan? ¿Qué efectos ideológicos producen?
  6. Síntesis crítica: redactar los resultados articulando las tres dimensiones y respondiendo a la pregunta crítica inicial.

Para una comparación con otros métodos de análisis de textos cualitativos, el artículo sobre el análisis temático reflexivo de Braun y Clarke clarifica la distinción entre el análisis temático (inductivo, basado en patrones) y el ACD (interpretativo, crítico). Cuando el capítulo metodológico incluye ambos enfoques, conviene también revisar las implicaciones del diseño mixto según Creswell para articular la dimensión textual con datos cuantitativos de contexto.

Construcción y justificación del corpus

El corpus de un estudio de ACD no se construye para ser representativo estadísticamente sino para ser pertinente en relación con la pregunta crítica. Esto significa que los criterios de selección deben justificarse argumentalmente: ¿por qué estos textos y no otros? ¿Qué posición institucional tienen? ¿Qué tipo de poder encarnan?

Algunos principios orientadores para la construcción del corpus en una tesis:

  • Manejabilidad: un corpus de 20-40 documentos es más manejable que uno de 200 para un TFM o una tesis doctoral sin equipo de investigación. El ACD es intensivo en análisis textual, no extensivo en volumen.
  • Diversidad de posiciones: incluir textos que representen distintas posiciones en el campo discursivo estudiado (textos dominantes y textos de resistencia, textos institucionales y textos de movimientos sociales) enriquece el análisis comparativo.
  • Temporalidad: si el análisis tiene dimensión histórica (genealogía foucaultiana), el corpus debe abarcar el período relevante para rastrear los cambios discursivos.
  • Accesibilidad pública: los textos del corpus deben ser accesibles para que el análisis sea verificable por otros investigadores. Los textos públicos (legislación, prensa, informes institucionales) son preferibles a los textos privados cuando es posible.

La lógica de selección del corpus en el ACD tiene paralelos con el muestreo intencional en investigación cualitativa. El artículo de METODUM sobre muestreo y tamaño de muestra en la tesis clarifica la distinción entre muestreo probabilístico y no probabilístico y ayuda a encuadrar teóricamente la selección del corpus discursivo. Para marcos de revisión más amplios que combinen corpus primarios con literatura secundaria, la scoping review frente a la revisión narrativa ofrece criterios de delimitación útiles.

Rigor, limitaciones y críticas al ACD

El ACD ha sido objeto de críticas metodológicas que el investigador debe conocer para anticiparlas en la tesis. Las principales son:

El problema de la circularidad: si el investigador ya sabe de antemano que un texto es ideológico, ¿no encontrará siempre lo que busca? Esta crítica es parcialmente válida. La respuesta del ACD es que la transparencia en los criterios de análisis y en el posicionamiento del investigador permite al lector evaluar la solidez de las interpretaciones. No hay análisis sin perspectiva; la pregunta es si la perspectiva está explicada.

La cuestión de la representatividad: los corpora pequeños no permiten generalizaciones estadísticas. El ACD no pretende generalizar estadísticamente; sus afirmaciones son de naturaleza interpretativa e histórica. Esto debe quedar explícito en las conclusiones para evitar reclamaciones de generalización excesiva por parte del tribunal.

La formación lingüística del investigador: el análisis textual riguroso requiere conocimientos de lingüística que no todos los investigadores de ciencias sociales poseen. Una solución habitual es concentrar el análisis textual en categorías bien definidas y operacionalizadas (las estrategias de Van Dijk, las funciones de la transitividad en Halliday) en lugar de pretender un análisis lingüístico exhaustivo.

Sobre los fundamentos epistemológicos de la investigación cualitativa en general —y el lugar del ACD dentro de ellos— el recurso de Metodologías de la Investigación proporciona un mapa accesible de los grandes enfoques metodológicos. El debate sobre el rigor en la investigación cualitativa que analiza Aula Magna 2.0 es especialmente relevante para quienes adopten el ACD como marco, pues el enfoque crítico es precisamente uno de los focos de esa controversia.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el análisis crítico del discurso (ACD)?

El ACD es una corriente de análisis lingüístico y social que estudia cómo el lenguaje reproduce, legitima o transforma relaciones de poder y dominación. A diferencia del análisis del discurso descriptivo, adopta explícitamente una posición crítica: su objetivo es revelar cómo los discursos naturalizan ideologías y relaciones de desigualdad.

¿Cuál es la diferencia entre la genealogía de Foucault y el ACD de Fairclough?

Foucault analiza los discursos como prácticas históricas que constituyen objetos, sujetos y verdades: su genealogía rastrea cómo ciertos discursos llegan a imponerse como verdad en una época. Fairclough opera a un nivel más textual: analiza cómo los rasgos lingüísticos concretos de un texto reproducen o contestan relaciones de poder en contextos sociales específicos. Foucault es más macro e histórico; Fairclough, más micro y lingüístico.

¿Cuáles son las tres dimensiones del modelo de Fairclough?

El modelo tridimensional de Fairclough (1992) analiza el discurso en: (1) el texto (análisis lingüístico: léxico, gramática, cohesión, intertextualidad); (2) la práctica discursiva (producción, distribución y consumo del texto); (3) la práctica social (contexto institucional, ideológico y cultural que enmarca el texto).

¿Qué tipos de textos puede analizar el ACD?

El ACD puede aplicarse a cualquier texto con dimensión social: leyes, política educativa, manuales de texto, artículos periodísticos, discursos políticos, conversaciones institucionales, publicidad y redes sociales. Lo relevante no es el soporte sino que el texto tenga efectos de poder en un contexto social.

¿Cómo se diferencia el ACD del análisis temático de Braun y Clarke?

El análisis temático de Braun y Clarke identifica patrones de significado en los datos cualitativos con una vocación descriptiva e interpretativa flexible. El ACD no solo describe sino que interpreta críticamente: le interesa cómo funciona el poder en el discurso, qué se dice y qué se silencia, cómo se construyen los sujetos y las identidades. Son enfoques complementarios, no intercambiables.

¿Qué es el orden del discurso en Foucault?

El ‘orden del discurso’ (Foucault, 1970/1992) designa los procedimientos que, en una sociedad y época, controlan la producción discursiva: la prohibición (no todo puede decirse), la separación (razón/locura, verdad/falsedad) y la voluntad de verdad (el sistema institucional que autoriza ciertos discursos como científicos). Identificar el orden del discurso de un corpus implica rastrear qué voces y posiciones están autorizadas y cuáles excluidas.

Referencias de referencia:

  • Fairclough, N. (1992). Discourse and Social Change. Polity Press.
  • Foucault, M. (1992). El orden del discurso. Tusquets Editores. (Original: 1970.)
  • Foucault, M. (1975). Surveiller et punir. Gallimard. (Trad. esp.: Vigilar y castigar, Siglo XXI.)
  • Van Dijk, T. A. (1998). Ideology: A Multidisciplinary Approach. Sage.
  • Wodak, R. et al. (1999). The Discursive Construction of National Identity. Edinburgh University Press.
  • Fairclough, N. (2003). Analysing Discourse: Textual Analysis for Social Research. Routledge. https://doi.org/10.4324/9780203697078
  • Moreno Mosquera, E. (2016). El análisis crítico del discurso en el escenario educativo. Zona Próxima, 25, 129-148. https://doi.org/10.14482/zp.22.5832

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