Oraciones Activas y Pasivas: Guía para Tu TFG y TFM

Tu director te ha devuelto el borrador del TFG o del TFM con comentarios que duelen porque son vagos y, a la vez, muy serios: “poco claro”, “redacción mejorable”, “frase confusa”, “falta objetividad”. Muchas veces, detrás de esas marcas en rojo no hay un problema de ideas, sino de cómo presentas la información. Y ahí entran de lleno las oraciones activas y pasivas.

Cuando estás bajo presión, es normal pensar que esto es “solo gramática”. No lo es. En un trabajo académico, elegir entre voz activa y voz pasiva cambia el foco, el tono y la sensación de rigor de cada párrafo. Una frase activa puede sonar directa, responsable y clara. Una pasiva puede sonar más impersonal, más técnica o más centrada en el proceso. Si eliges mal, tu texto pierde precisión. Si eliges bien, tu lector entiende mejor qué hiciste, qué hallaste y por qué importa.

Estudiante universitario preocupado revisando su trabajo final de grado en un ordenador portátil con comentarios de corrección.

Esto tiene consecuencias reales en la evaluación. El 85% de los TFG evaluados en universidades públicas españolas penalizan los errores sintácticos, como el mal uso de las voces verbales, con una reducción de entre un 10% y un 15% de la nota final, según datos de ANECA de 2024 recogidos por la RAE sobre oraciones activas y pasivas. No es un detalle menor. Puede afectar a una nota que ya te estás jugando con semanas de trabajo encima.

Además, en la escritura universitaria no basta con “escribir correcto”. Hay que escribir con intención. En la introducción conviene sonar claro. En la metodología suele interesar destacar el procedimiento. En la discusión, tu voz como investigador tiene que notarse. Si quieres afinar ese tono, conviene entender bien cómo funciona la voz académica en trabajos universitarios.

Tabla de contenido

Introducción: Por Qué Dominar la Voz Activa y Pasiva Define tu Nota

Cuando un tutor subraya “reescribe esta frase”, muchas veces está reaccionando a un problema de estructura. No siempre falta contenido. A veces sobra rodeo, se esconde el sujeto o se encadena una pasiva mal construida que apaga la fuerza de una idea buena.

En secundaria, este tema ya tiene peso curricular. En España, las oraciones activas y pasivas forman parte central del aprendizaje sintáctico en Lengua Castellana y Literatura bajo la LOMLOE, y el paso a la universidad convierte ese conocimiento en una herramienta práctica de escritura. Ya no se trata solo de aprobar un ejercicio de análisis sintáctico. Se trata de redactar un texto que parezca sólido y académico.

Lo que tu corrector suele detectar

Hay tres señales muy comunes en los borradores universitarios:

  • Falta de claridad: frases donde no queda claro quién realiza la acción.
  • Exceso de impersonalidad: párrafos enteros que suenan lejanos o mecánicos.
  • Cambios de tono: una metodología muy coloquial o unas conclusiones demasiado apagadas.

Una buena redacción académica no usa siempre la misma voz. Usa la voz adecuada en el momento adecuado.

Eso marca una diferencia importante. Si escribes “analizamos los resultados”, asumes la autoría del análisis. Si escribes “los resultados fueron analizados”, desplazas la atención al proceso. Ninguna opción es automáticamente mejor. La clave está en la intención.

Por qué esto afecta al TFG y al TFM

En un trabajo final, el lector evalúa contenido y forma al mismo tiempo. Si la sintaxis falla, la idea pierde autoridad. Y cuando la idea pierde autoridad, el trabajo parece menos maduro de lo que realmente es.

Muchos estudiantes sienten esta presión al final del proceso, justo cuando ya están corrigiendo citas, formato APA 7, tablas o anexos. Pero la sintaxis no debería quedarse para el último día. Conviene revisarla desde el primer borrador, sobre todo en apartados donde el tono cambia mucho, como introducción, metodología, resultados y discusión.

Diferencias Clave entre Voz Activa y Voz Pasiva

Piensa en cada oración como una escena. Tú decides quién aparece en primer plano. Esa es la diferencia central entre voz activa y voz pasiva.

Según la RAE, la oración activa se define por un sujeto agente que realiza la acción. En cambio, la pasiva perifrástica se forma con “ser + participio” y convierte el complemento directo en sujeto paciente, de modo que el foco recae sobre quien recibe la acción, no sobre quien la ejecuta, como explica la RAE en su apartado de sintaxis sobre oraciones activas y pasivas.

Quién ocupa el foco de la frase

Observa este par:

  • Activa: El investigador analizó las entrevistas.
  • Pasiva: Las entrevistas fueron analizadas por el investigador.

La información factual es muy parecida, pero el énfasis no. En la primera, importa el investigador. En la segunda, importan las entrevistas y el proceso aplicado sobre ellas.

Esto ayuda mucho en la escritura académica. Si estás defendiendo tu interpretación, la activa suele funcionar mejor. Si describes un procedimiento, la pasiva puede ser útil porque desplaza el yo y destaca la operación realizada.

También conviene recordar algo: en español no todo se expresa con pasiva perifrástica. Muchas veces preferimos estructuras con se, como “se analizaron las entrevistas”, especialmente cuando queremos un tono formal sin recargar la frase.

Estructura comparativa

La forma más rápida de verlo es esta tabla.

Componente Voz Activa Voz Pasiva Perifrástica
Sujeto Sujeto agente Sujeto paciente
Verbo Verbo en voz activa Verbo ser + participio
Complemento directo Recibe la acción Pasa a ser sujeto
Complemento agente No aparece como tal Puede introducirse con por
Foco informativo Quien hace la acción Quien recibe la acción

Dos ejemplos claros:

  • Activa: César venció a Pompeyo.

  • Pasiva: Pompeyo fue vencido por César.

  • Activa: El comité aprobó el proyecto.

  • Pasiva: El proyecto fue aprobado por el comité.

Regla práctica: si quieres destacar al autor de la acción, usa activa. Si quieres destacar el resultado o el objeto afectado, prueba la pasiva.

Si estás entrenando este tipo de decisiones en tus borradores, puede ayudarte revisar recursos sobre escritura académica en trabajos universitarios, porque el problema no suele ser “saber la regla”, sino aplicarla con criterio.

Cómo Transformar Oraciones de Activa a Pasiva (y Viceversa)

Saber transformar una oración te da control. Ya no dependes de “cómo te suena”, sino de una mecánica clara. Eso es muy útil cuando relees un párrafo de metodología y notas que suena demasiado personal, o cuando una conclusión te parece plana y quieres darle más fuerza.

Para fijar el proceso, usa una frase simple:

El equipo recogió los datos.

Antes de seguir, mira esta secuencia visual del cambio:

Infografía paso a paso que explica cómo transformar oraciones de voz activa a voz pasiva en español.

Pasar de activa a pasiva perifrástica

La receta básica es corta, pero hay que respetarla bien.

Paso 1: Identifica el sujeto, el verbo y el complemento directo.
En “El equipo recogió los datos”, el sujeto es “el equipo”, el verbo es “recogió” y el complemento directo es “los datos”.

Paso 2: Convierte el complemento directo en sujeto paciente.
“Los datos” pasa al inicio y se convierte en el nuevo sujeto.

Paso 3: Forma la pasiva con “ser + participio”.
Como el verbo original está en pasado, dirás “fueron recogidos”.

Paso 4: Añade el antiguo sujeto como complemento agente, si interesa.
“por el equipo”.

Resultado final:

Los datos fueron recogidos por el equipo.

Aquí aparecen dos puntos donde muchos estudiantes fallan:

  • El participio debe concordar con el nuevo sujeto: datos recogidos, muestra seleccionada, entrevistas codificadas.
  • El complemento agente con por es opcional. Si no aporta nada, puede omitirse.

Pasar de activa a pasiva refleja

En español académico, la pasiva refleja aparece muchísimo porque suena más natural que muchas perifrásticas.

Desde la misma activa:

El equipo recogió los datos.

La versión con se sería:

Se recogieron los datos.

Esa forma evita mencionar al agente y centra la frase en la acción. Es muy frecuente en metodología, instrucciones, protocolos y descripciones de procedimiento.

Un buen criterio práctico:

  • Pasiva perifrástica: más visible, más marcada, más formal.
  • Pasiva refleja: más natural en español y muy útil para procesos.

Más abajo tienes un vídeo que resume esta lógica de forma sencilla:

Volver de pasiva a activa

Ahora haz el recorrido inverso.

Partimos de esta frase:

La muestra fue seleccionada por los investigadores.

Haz esto:

  1. Identifica el sujeto paciente: la muestra.
  2. Localiza el complemento agente: por los investigadores.
  3. Devuelve el agente a la posición de sujeto.
  4. Recupera el verbo en activa.
  5. Convierte el sujeto paciente en complemento directo.

Resultado:

Los investigadores seleccionaron la muestra.

Si una frase pasiva te obliga a releer para entender quién hizo qué, probablemente conviene activarla.

Practicar estas conversiones con frases reales de tu borrador funciona mejor que hacer ejercicios sueltos. Si necesitas ideas para entrenar, puedes partir de ejemplos de redacción académica y reformulación y adaptar tus propias oraciones.

Los 5 Errores Más Comunes al Construir la Voz Pasiva

La voz pasiva no falla por ser pasiva. Falla cuando se construye sin controlar la concordancia, el tipo de verbo o el sentido de la frase. Aquí están los tropiezos que más veo en tutorías.

Cinco fallos que aparecen una y otra vez

  1. No hacer concordar el participio con el sujeto paciente
    Así no: Las entrevistas fue analizado por el equipo.
    Así sí: Las entrevistas fueron analizadas por el equipo.

    El participio funciona con valor adjetival dentro de la estructura pasiva. Por eso debe concordar en género y número.

  2. Mantener el orden de la activa y solo añadir “fue”
    Así no: El investigador fue analizado los datos.
    Así sí: Los datos fueron analizados por el investigador.

    Este error aparece cuando se intenta transformar la oración sin cambiar funciones sintácticas.

  3. Usar pasiva con verbos que no admiten bien esa transformación
    Así no: Se fue llegado a la conclusión.
    Así sí: Se llegó a la conclusión. o El equipo llegó a la conclusión.

    No todos los verbos se prestan igual a la pasiva perifrástica. Si la frase suena forzada, suele haber una alternativa más natural.

  4. Calcar estructuras del inglés con complementos indirectos
    Así no: El regalo fue dado a María por Juan.
    Así sí: Juan dio el regalo a María.

    La RAE recomienda evitar estas construcciones. En español suelen sonar artificiales y poco elegantes en textos académicos.

  5. Añadir el complemento agente cuando no hace falta
    Así no: La encuesta fue aplicada por el investigador principal del estudio si ese dato no importa.
    Así sí: La encuesta fue aplicada o Se aplicó una encuesta.

Una revisión rápida antes de entregar puede seguir esta lista:

  • Comprueba la concordancia entre sujeto paciente y participio.
  • Verifica el verbo. Si la pasiva suena rígida, reescribe.
  • Pregunta por el foco. ¿Importa el agente o importa el proceso?
  • Evita calcos poco naturales.
  • Simplifica cuando una pasiva refleja resuelva mejor la frase.

Si sueles cometer varios de estos fallos a la vez, te conviene revisar borradores con una lista específica de errores comunes en la escritura académica.

Cuándo Usar Voz Activa o Pasiva en tu Tesis

La decisión no debería ser automática. En un TFG o un TFM, cada sección cumple una función distinta. Tu redacción tiene que acompañar esa función.

La voz activa suele ganar en claridad. La guía de estilo del INE desaconseja la pasiva en informes estadísticos porque hace los textos un 25-35% más densos, y además ANECA reporta que el 22% de las correcciones en borradores de tesis en 2024 se deben a pasivas mal construidas, según la guía del INE sobre información más atractiva. Ese dato no significa que la pasiva sea mala. Significa que usarla mal penaliza.

Un dibujo con una mano señalando un camino que se divide hacia Voz Activa y Voz Pasiva.

Dónde funciona mejor la voz activa

La activa encaja muy bien cuando quieres mostrar decisión intelectual.

Ejemplos típicos:

  • Introducción: En este trabajo analizamos la relación entre abandono escolar y contexto familiar.
  • Discusión: Nuestros resultados contradicen parte de la literatura previa.
  • Conclusiones: Este estudio confirma la relevancia del acompañamiento docente.

En esas zonas del texto, ocultar al sujeto suele debilitar la frase. El lector quiere saber qué sostienes, qué interpretas y qué aportas.

Dónde encaja mejor la voz pasiva

La pasiva resulta útil cuando lo importante no eres tú, sino el procedimiento, la muestra o el material estudiado.

Frases frecuentes en metodología:

  • La muestra fue seleccionada mediante muestreo intencional.
  • Se aplicó un cuestionario estructurado.
  • Los datos fueron codificados en varias fases.

Estas formas ayudan a desplazar el foco desde el autor hacia la operación técnica. Eso puede dar una sensación de mayor objetividad si la redacción está bien hecha.

En metodología, la pregunta útil no es “¿puedo usar pasiva?”, sino “¿me ayuda a centrar el proceso?”.

Hay una advertencia importante. Si encadenas demasiadas pasivas, el texto se vuelve pesado. Un apartado metodológico no tiene por qué sonar robótico. Puedes alternar:

  • Seleccionamos una muestra inicial de participantes.
  • Posteriormente, se aplicó el cuestionario.
  • Después analizamos las respuestas mediante categorías temáticas.

Ese equilibrio suele funcionar mejor que escribir diez frases seguidas con “fue” o con “se”.

Preguntas Frecuentes sobre la Voz Activa y Pasiva

¿La voz pasiva es incorrecta?

No. Es correcta y útil. El problema no es usarla, sino usarla sin criterio o construirla mal.

¿Qué diferencia práctica hay entre pasiva perifrástica y pasiva refleja?

La pasiva perifrástica lleva ser + participio: La muestra fue analizada.
La pasiva refleja usa se: Se analizó la muestra o Se analizaron las muestras.

En español, la pasiva refleja suele sonar más natural en muchos contextos académicos.

¿Puedo mezclar activa y pasiva en el mismo trabajo?

Sí, y de hecho es lo normal. Lo importante es que la elección responda a la función del párrafo. Activa para argumentar o interpretar. Pasiva para destacar procesos o resultados cuando el agente no importa.

¿Cómo sé si una pasiva sobra?

Haz una prueba simple. Reescribe la frase en activa. Si la activa resulta más clara, más breve y más directa, probablemente la pasiva estaba de más.

¿Conviene revisar esto al final o durante la redacción?

Durante la redacción. Si esperas al final, tendrás que rehacer párrafos enteros. Si lo controlas desde el principio, el texto nace con mejor tono.


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