Estado del Arte: Ejemplo y Cómo Redactarlo para TFG 2026
El estado del arte es uno de los apartados más malinterpretados del TFG. Muchos estudiantes lo confunden con el marco teórico, otros lo reducen a un listado de resúmenes de artículos, y pocos comprenden que un buen estado del arte es en realidad una argumentación académica sofisticada: demuestra que dominas el campo, que conoces los debates actuales y que tu investigación se posiciona de forma original respecto a lo que ya se sabe.
Este artículo te ofrece una definición precisa del estado del arte, lo distingue del marco teórico, te muestra cómo construirlo paso a paso y te proporciona un ejemplo completo y real que puedes usar como modelo para tu propio TFG. En 2026, con herramientas de IA que generan texto en segundos, la capacidad de hacer un estado del arte genuinamente analítico y crítico es lo que distingue un TFG sobresaliente.
¿Qué es el estado del arte?
El término proviene del inglés “state of the art” y hace referencia al nivel más avanzado de conocimiento alcanzado en un campo en un momento determinado. En el contexto académico, el estado del arte de un TFG es una revisión crítica de la literatura científica más reciente y pertinente sobre el tema de investigación, que cumple tres funciones:
- Descriptiva: muestra qué se sabe hasta ahora sobre el tema.
- Evaluativa: valora críticamente la calidad y el alcance de los estudios revisados.
- Posicionadora: identifica las lagunas en el conocimiento que justifican la existencia de tu investigación.
Diferencia entre estado del arte y marco teórico
| Estado del arte | Marco teórico |
|---|---|
| Se centra en estudios empíricos recientes | Se centra en teorías, modelos y conceptos |
| Responde a: ¿qué se ha investigado? | Responde a: ¿desde qué perspectiva teórica? |
| Identifica lagunas en la investigación | Define los conceptos clave del estudio |
| Orientado al presente y futuro cercano | Puede incluir teorías históricas consolidadas |
En muchos TFG ambos se integran en un único capítulo denominado “Marco teórico y estado de la cuestión” o “Revisión de la literatura”. Sin embargo, los tutores más exigentes prefieren que estén claramente diferenciados.
Estructura del estado del arte
Un estado del arte bien organizado para un TFG incluye:
- Introducción al apartado: explica el tema, el período temporal revisado y las fuentes consultadas.
- Bloques temáticos: cada bloque desarrolla un subtema o línea de investigación, con síntesis de los estudios más relevantes.
- Tendencias y debates: identifica las principales líneas de investigación activa y los puntos de desacuerdo en la literatura.
- Lagunas y justificación: concluye señalando qué aspectos quedan sin respuesta y cómo tu TFG los aborda.
Cómo construirlo paso a paso
- Define el alcance temporal: en la mayoría de campos, los últimos 5-10 años son suficientes. En disciplinas con cambio rápido (tecnología, neurociencias), limita a los últimos 5 años.
- Realiza una búsqueda sistemática: como se describe en Revisión Bibliográfica: Cómo Hacerla Correctamente 2026, usa operadores booleanos en Scopus, Web of Science y Google Scholar.
- Agrupa los artículos por temas: identifica 3-5 grandes subtemas en la literatura que sean relevantes para tu pregunta de investigación.
- Lee críticamente: anota no solo qué encontraron los estudios, sino cómo lo investigaron, cuáles son sus limitaciones y en qué se contradicen.
- Escribe temáticamente: organiza la escritura por temas, no por artículos. Cada párrafo desarrolla una idea sobre la que varios estudios tienen algo que decir.
- Cierra con la justificación: termina el estado del arte con un párrafo que sintetice las lagunas detectadas y explique explícitamente cómo tu TFG contribuye a llenarlas.
Ejemplo completo de estado del arte para TFG
El siguiente ejemplo corresponde a un TFG sobre el impacto de las redes sociales en el bienestar emocional de los adolescentes. Está escrito siguiendo las convenciones de redacción académica en español:
2. Estado del arte
Las investigaciones sobre la relación entre el uso de redes sociales y el bienestar emocional en adolescentes han experimentado un crecimiento exponencial desde 2015, impulsadas en parte por la publicación de datos alarmantes sobre salud mental juvenil en países anglosajones (Twenge et al., 2018). En el período 2018-2025, se han publicado más de 400 estudios sobre esta relación en bases de datos indexadas, aunque con resultados frecuentemente contradictorios.
2.1. Efectos negativos documentados
Una primera línea de investigación ha identificado asociaciones entre el uso intensivo de redes sociales —especialmente Instagram y TikTok— y un mayor riesgo de depresión, ansiedad y baja autoestima en adolescentes, particularmente en chicas (Coyne et al., 2020; Valkenburg et al., 2022). Los mecanismos explicativos propuestos incluyen la comparación social ascendente, la exposición a contenido nocivo y el desplazamiento de actividades protectoras del bienestar como el sueño y el ejercicio físico (Twenge & Campbell, 2019). En el contexto español, Garmendia et al. (2021) encontraron que el 35% de adolescentes entre 11 y 17 años reportaba experiencias negativas frecuentes en redes sociales, principalmente relacionadas con comparación y exclusión social.
2.2. Evidencia de efectos neutros o positivos
Frente a la narrativa del “pánico moral tecnológico” (boyd, 2014), un segundo bloque de investigaciones cuestiona la causalidad entre uso de redes y bienestar. Orben y Przybylski (2019) demostraron, en un análisis de grandes bases de datos con más de 350.000 adolescentes, que el tamaño del efecto del uso de tecnología sobre el bienestar es comparable al de llevar gafas o comer patatas. Varios estudios recientes señalan que la calidad del uso —interacción activa vs. consumo pasivo— moddera la relación (Verduyn et al., 2022): la interacción social activa en redes se asocia con efectos positivos en la cohesión social y el sentido de pertenencia.
2.3. Variables moderadoras y lagunas identificadas
El debate sobre los efectos del uso de redes sociales en el bienestar adolescente está lejos de resolverse, en parte porque la mayoría de estudios son transversales —lo que impide establecer causalidad— y en parte porque ignoran variables moderadoras críticas como el tipo de red social, el contexto sociocultural y las características individuales de los adolescentes (Valkenburg et al., 2022). Específicamente, se detecta una laguna notable en la literatura española: la mayoría de estudios disponibles son de origen anglosajón, con contextos culturales significativamente distintos en cuanto a normas de sociabilidad adolescente y penetración de plataformas específicas. El presente TFG aborda esta laguna al examinar la relación entre tipo de uso de redes sociales y bienestar emocional en una muestra de adolescentes españoles, incorporando el papel moderador de las habilidades de regulación emocional, variable ausente en los estudios revisados.
Claves de redacción: lenguaje crítico y síntesis
Para transmitir análisis crítico sin ser innecesariamente negativo, usa verbos de atribución que matizen la solidez de las afirmaciones:
- Sugiere, indica, apunta a → para hallazgos tentativos o con limitaciones metodológicas.
- Demuestra, confirma, establece → para hallazgos sólidos con diseños robustos.
- Cuestiona, contradice, refuta → para señalar resultados que desafían consensos anteriores.
- Sin embargo, a pesar de, no obstante → para introducir evidencia contraria.
También te resultará útil la guía Redacción Académica: Reglas y Consejos Profesionales 2026 para perfeccionar el estilo de escritura de este apartado.
Errores más frecuentes
- Resumir artículos en lugar de sintetizarlos: “García (2022) estudió… y encontró que…; López (2023) estudió… y encontró que…” es una lista, no un estado del arte.
- No incluir lagunas: el estado del arte que no justifica por qué tu investigación es necesaria pierde su función principal.
- Exceso de citas históricas: si la mayoría de tus citas son de más de 15 años atrás, estás haciendo un marco teórico histórico, no un estado del arte.
- No citar la metodología de los estudios revisados: un estado del arte crítico comenta no solo qué encontraron los estudios, sino cómo y con qué limitaciones.
- Olvidar la literatura en español: especialmente para temas con dimensión nacional (sistema educativo español, mercado laboral español, etc.), ignorar la producción científica en español es un error grave.
Para aprender a buscar las fuentes que poblarán tu estado del arte, consulta la guía detallada Revisión Bibliográfica: Cómo Hacerla Correctamente 2026. Y para citarlas correctamente en APA, el artículo Normas APA para TFG: Guía Completa con Ejemplos 2026 es tu referencia definitiva.
Preguntas frecuentes sobre el estado del arte
¿Cuántas páginas debe tener el estado del arte de un TFG?
No hay una norma universal, pero en un TFG de grado de 60-80 páginas, el estado del arte suele ocupar entre 8 y 15 páginas. Lo importante es la profundidad y la cobertura de los estudios más relevantes, no la extensión en sí. Un estado del arte de 6 páginas bien argumentado es mejor que uno de 20 páginas que resume artículos sin análisis crítico.
¿Puede el estado del arte ser mi TFG en sí mismo?
Sí, en algunas disciplinas y titulaciones se aceptan TFG basados en una revisión sistemática de la literatura o scoping review como metodología principal. En ese caso, el estado del arte es simultáneamente la metodología y los resultados. Es un diseño exigente que requiere un protocolo explícito (criterios PRISMA) y una síntesis muy rigurosa. Consulta con tu tutor si este tipo de TFG es aceptable en tu facultad.
¿Cómo cito en el estado del arte estudios que no he podido leer en su idioma original?
Si lees un artículo en inglés (o cualquier otro idioma), lo citas con todos sus datos bibliográficos en ese idioma, sin traducir los títulos a menos que tu sistema de citación lo exija (Chicago, sí; APA 7, no). No es necesario indicar que lo leíste en inglés. Sin embargo, si solo leíste el abstract y no el artículo completo, no debes citarlo como si lo hubieras leído íntegramente: o accedes al texto completo o lo omites.
¿El estado del arte va antes o después del marco teórico?
La estructura más habitual en TFG españoles es: introducción → marco teórico (conceptos y teorías) → estado del arte (investigaciones empíricas recientes) → metodología. Sin embargo, no es la única posible: algunos tutores prefieren integrar ambos en un único capítulo, o anteponer el estado del arte al marco teórico. Sigue siempre las indicaciones de tu tutor y las normas de tu facultad.
¿Cómo identifico las lagunas en la investigación para justificar mi TFG?
Las lagunas se identifican prestando atención a: (1) lo que los propios autores indican en sus secciones de “limitaciones” y “futuras líneas de investigación”; (2) variables que ningún estudio ha analizado combinadas (p. ej., efecto moderador de X sobre la relación Y-Z); (3) contextos geográficos o culturales no estudiados; (4) población específica no incluida en los estudios previos; (5) períodos temporales no cubiertos. Anotar estas brechas mientras lees es la clave para construir una justificación sólida.
¿Debo incluir estudios que contradicen mi hipótesis en el estado del arte?
Absolutamente sí. Un estado del arte académico riguroso presenta tanto la evidencia a favor como en contra de cualquier hipótesis. Omitir deliberadamente estudios que contradicen tu hipótesis es una práctica metodológicamente deshonesta que los tribunales con experiencia detectan. La fortaleza de tu TFG no reside en ignorar la evidencia contraria, sino en argumentar por qué, a pesar de ella, tu hipótesis tiene fundamento.
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