Cómo Hacer un Abstract: Guía con Ejemplos Académicos
El abstract es probablemente la parte más leída de cualquier trabajo académico. Un tribunal de TFG lo mira antes que el índice; un revisor decide en treinta segundos si pasa a leer el artículo; un buscador como Dialnet o Scopus lo indexa palabra por palabra. Y, sin embargo, es la sección que muchos estudiantes redactan en los últimos veinte minutos antes de entregar.
Esta guía explica cómo escribir un abstract que cumpla su función real: que alguien que sólo lea esas 200 palabras entienda qué hiciste, cómo lo hiciste, qué encontraste y por qué importa. Incluye dos abstracts modelo paso a paso (no son extractos de estudios reales: son plantillas didácticas), un ejercicio de reescritura «antes/después», las especificaciones de la APA 7 y las convenciones habituales de las universidades españolas.
¿Qué es un abstract y por qué lo lee el tribunal antes que nada?
El abstract —también llamado resumen académico— es un texto autónomo de 150-250 palabras que sintetiza el trabajo completo. «Autónomo» significa que una persona que sólo lea esas líneas debe poder reconstruir qué se investigó, cómo, qué se encontró y qué consecuencias tiene, sin necesidad de abrir el resto del documento.
Sirve para tres cosas concretas:
- Filtra lectores. En una mesa de tribunal de TFG, los miembros leen el abstract antes que el cuerpo del trabajo para hacerse una primera idea del nivel; en una convocatoria de congreso, el comité científico acepta o rechaza la propuesta leyendo sólo el resumen.
- Indexa el trabajo. Bases de datos como Dialnet, Google Scholar, Scopus o el repositorio institucional de tu universidad usan el abstract y las palabras clave para que tu investigación aparezca en búsquedas. Si el abstract está mal redactado, el trabajo no se encuentra.
- Es la cara pública del trabajo. Si tu TFG queda depositado en el repositorio universitario y alguien lo encuentra cinco años después, lo primero (y a veces lo único) que verá es el abstract.
Los cuatro componentes obligatorios
El abstract estándar en ciencias sociales, ciencias de la salud, ingeniería y la mayor parte de humanidades sigue una estructura IMRaD reducida con cuatro bloques. Cada uno responde a una pregunta concreta y ocupa una proporción específica del texto:
| Componente | Pregunta que responde | Extensión típica | Tiempo verbal |
|---|---|---|---|
| Contexto y objetivo | ¿De qué problema parte? ¿Qué pregunta investiga? | 15-25 % (1-3 frases) | Presente |
| Metodología | ¿Cómo respondió a esa pregunta? | 25-35 % (2-4 frases) | Pasado |
| Resultados | ¿Qué encontró concretamente? | 30-40 % (2-4 frases) | Pasado |
| Conclusión e implicaciones | ¿Por qué importa? ¿Para quién? | 15-20 % (1-2 frases) | Presente / condicional |
El error más caro es desequilibrar estos pesos. Un abstract con contexto de cinco frases y resultados de una sola frase desperdicia el espacio donde se demuestra el valor del trabajo. La proporción inversa —metodología y resultados ocupando dos tercios del texto— es la correcta.
Formato APA 7: extensión, tipografía y palabras clave
Si tu universidad o publicación sigue las normas APA séptima edición (la mayoría de facultades de Psicología, Educación, Comunicación y Trabajo Social en España las usan), las reglas formales del abstract son las siguientes:
- Extensión: en torno a 250 palabras para artículos y comunicaciones; hasta 350 para tesis y trabajos extensos. Las revistas que siguen APA suelen fijar el máximo en 250.
- Ubicación: en una página propia, inmediatamente después de la portada y antes del cuerpo del trabajo. El número de página es el 2 (la portada lleva el 1).
- Encabezado: la palabra Abstract centrada, en negrita, en la primera línea (en APA 7 ya no va en cursiva ni subrayada, como sí ocurría en APA 6).
- Cuerpo: párrafo único sin sangría, alineado a la izquierda, a doble espacio. Tipografía recomendada por la APA 7: Times New Roman 12, Calibri 11, Arial 11, Lucida Sans Unicode 10 o Georgia 11. Toda la fuente igual que el resto del documento.
- Palabras clave: en el siguiente párrafo, con una sangría de tabulador. La palabra Keywords: en cursiva, seguida de tres a cinco términos en minúscula separados por comas. No llevan punto final.
Si tu trabajo se rige por las directrices internas de tu universidad (TFG, TFM, tesis), comprueba la guía de estilo o la normativa de TFG de tu centro. Las facultades suelen aceptar dos opciones: APA 7 o un formato propio que normalmente es más permisivo (admite tipografía a un solo espacio o sangría libre). Lo que casi nunca varía es la extensión —200-250 palabras— y la exigencia de versión bilingüe en TFG/TFM.
Dos abstracts modelo, comentados frase a frase
Los dos textos siguientes son modelos didácticos, no extractos de investigaciones reales. Están diseñados para mostrar la estructura y los giros lingüísticos típicos. Cifras, autores y resultados son ilustrativos; no los cites como fuente.
Modelo 1: TFG cuantitativo (Ciencias de la Educación)
Imaginemos un TFG sobre el uso de redes sociales y rendimiento académico en estudiantes de secundaria. Un abstract bien estructurado podría escribirse así:
El uso intensivo de redes sociales por parte del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria coincide en el tiempo con un descenso reiterado del rendimiento académico en lengua y matemáticas, pero la relación entre ambos fenómenos no es directa ni unívoca. Este TFG examina en qué medida el tiempo diario dedicado a redes sociales se asocia con la nota media del primer trimestre en una muestra de estudiantes de 4.º de ESO. Se aplicó un diseño correlacional con un cuestionario autoadministrado validado a 187 alumnos de dos institutos públicos de una capital de provincia, y se cruzaron los datos con las calificaciones académicas oficiales del trimestre. Los resultados muestran una correlación negativa moderada entre tiempo de pantalla diario y rendimiento, más acentuada en lengua que en matemáticas, y modulada por el nivel socioeconómico familiar. Estos hallazgos sugieren que las intervenciones educativas sobre uso de redes deben atender al contexto familiar y no plantearse como restricción uniforme. (218 palabras en versión completa.)
Cómo está construido este modelo:
- Contexto y objetivo (frase 1-2): introduce el problema y la pregunta concreta. No empieza con generalidades del tipo «en la sociedad actual…».
- Metodología (frase 3): explicita el diseño (correlacional), el instrumento (cuestionario validado), la muestra (187 alumnos, dos centros) y la fuente de los datos (calificaciones oficiales).
- Resultados (frase 4): da el hallazgo principal con dirección y matiz («correlación negativa moderada», «más acentuada en lengua», «modulada por nivel socioeconómico»). Evita «se encontraron resultados significativos».
- Conclusión e implicaciones (frase 5): propone una lectura aplicada del resultado, no una repetición.
Modelo 2: TFG cualitativo (Trabajo Social)
Imaginemos un TFG sobre la experiencia de cuidadoras informales de personas mayores. Versión modelo:
Las cuidadoras informales de personas mayores con dependencia asumen una carga física y emocional que rara vez se contabiliza en las políticas públicas de atención a la dependencia. Este TFG explora cómo describen las propias cuidadoras su experiencia cotidiana de cuidado y qué apoyos formales identifican como útiles. Se realizaron diez entrevistas en profundidad semiestructuradas a mujeres cuidadoras de un municipio rural castellanoleonés, transcritas íntegramente y analizadas mediante análisis temático inductivo. Del análisis emergieron tres núcleos: la invisibilización del trabajo de cuidados frente al núcleo familiar, la fragmentación de los servicios sociales municipales y la centralidad del respiro temporal como apoyo más valorado. Estas experiencias sugieren que las políticas de respiro deberían dimensionarse con criterios de continuidad y previsibilidad, más que de mera disponibilidad puntual. (196 palabras en versión completa.)
Diferencias respecto al modelo cuantitativo:
- No hay tamaño muestral con pretensión estadística; sí hay descripción precisa de la muestra y del muestreo.
- El verbo de la pregunta cambia: «explorar», «describir», «comprender» en lugar de «medir» o «evaluar».
- Los resultados se presentan como categorías o núcleos temáticos, no como coeficientes.
- La conclusión propone una lectura interpretativa, no una generalización estadística.
Antes y después: cómo reescribir un abstract débil
El siguiente ejemplo muestra una versión típica «de primer borrador» y la misma idea reescrita aplicando la estructura. Es un ejercicio de reescritura: ambas versiones describen el mismo trabajo hipotético sobre la atención a la salud mental en universitarios.
Antes — versión débil (148 palabras)
En la sociedad actual los problemas de salud mental son cada vez más frecuentes entre los jóvenes. El presente trabajo trata sobre la salud mental en la universidad, un tema muy importante hoy en día. Se ha hecho un estudio sobre los estudiantes y sus problemas. Los resultados que se han obtenido son muy interesantes y muestran que hay muchos casos de ansiedad. Para concluir, se puede decir que se debería hacer algo al respecto y mejorar la atención psicológica en las universidades para que los estudiantes estén mejor y puedan rendir más. Es un tema que debe ser estudiado en mayor profundidad en futuras investigaciones, ya que cada vez es más relevante en nuestra sociedad y especialmente entre el colectivo universitario.
Qué falla en la versión «antes»:
- Abre con un lugar común («en la sociedad actual…») que no aporta información.
- No dice qué tipo de estudio se hizo ni a cuántas personas.
- «Resultados muy interesantes» es vacío; falta el dato.
- La conclusión repite la introducción.
- La última frase es relleno: «debe ser estudiado en mayor profundidad».
Después — versión reescrita (210 palabras)
La prevalencia de sintomatología ansiosa y depresiva en estudiantes universitarios ha aumentado en la última década, pero el acceso real a los servicios de orientación psicológica de las universidades sigue siendo desigual. Este TFG estima la prevalencia autopercibida de ansiedad y depresión en estudiantes de grado y analiza qué proporción de quienes la presentan recurre al servicio de atención psicológica de su universidad. Se aplicó la escala DASS-21 a 324 estudiantes de seis grados distintos de una universidad pública española mediante un cuestionario en línea durante el periodo de exámenes de enero. Las puntuaciones se cruzaron con dos preguntas sobre uso real del servicio de orientación. El 41 % de la muestra puntuó por encima del umbral clínico en al menos una de las dos escalas; de ese subgrupo, solo el 18 % había contactado con el servicio de orientación en el último curso. Las barreras más citadas fueron la lista de espera, el horario incompatible con las clases y la percepción de que el servicio no atiende a estudiantes sin diagnóstico previo. Estos resultados sugieren que la simple existencia del servicio no garantiza el acceso, y que la lista de espera y el horario son palancas más eficaces de intervención que las campañas de sensibilización.
La versión «después» ocupa apenas 60 palabras más, pero contiene cuatro datos concretos (instrumento, muestra, dos cifras de resultado) y una implicación operativa. Esos cuatro datos son los que el tribunal busca.
Abstract bilingüe: versión en español y en inglés
En TFG, TFM y prácticamente todas las publicaciones académicas españolas, el abstract se entrega también en inglés. No es una traducción literal: es una versión equivalente que respeta las convenciones del inglés académico (frases más cortas, voz pasiva moderada, vocabulario técnico). Veamos un mismo abstract en ambas versiones, partiendo de un TFG hipotético sobre lectura digital en Educación Primaria.
Resumen (ES)
La introducción de dispositivos digitales en las aulas de Educación Primaria ha modificado los hábitos lectores del alumnado, pero la evidencia sobre su efecto en la comprensión profunda es contradictoria. Este TFG compara la comprensión lectora en soporte papel y en soporte digital en una muestra de 96 alumnos de 5.º de Primaria. Se aplicó un diseño intra-sujetos con dos textos narrativos equivalentes y una prueba estandarizada de comprensión. Los alumnos obtuvieron puntuaciones significativamente superiores en soporte papel en preguntas inferenciales, sin diferencias en preguntas literales. Los resultados respaldan el uso del papel para tareas que requieren razonamiento profundo en estas edades.
Palabras clave: comprensión lectora; lectura digital; educación primaria; soporte; razonamiento inferencial.
Abstract (EN)
The introduction of digital devices in primary classrooms has changed pupils’ reading habits, but the evidence about their effect on deep comprehension is mixed. This undergraduate dissertation compares reading comprehension on paper and on screen in a sample of 96 fifth-grade pupils. A within-subjects design was applied using two equivalent narrative texts and a standardised comprehension test. Pupils scored significantly higher on paper for inferential questions, with no difference for literal questions. Findings support the use of paper for tasks requiring deep reasoning at this age.
Keywords: reading comprehension; digital reading; primary education; medium; inferential reasoning.
Tres reglas para la versión inglesa:
- No traduzcas literalmente. «Este Trabajo de Fin de Grado» en inglés es This undergraduate dissertation o This study, no This End of Degree Work.
- Mantén la misma estructura de cuatro bloques. Las dos versiones deben coincidir frase a frase en información, no necesariamente en sintaxis.
- Las palabras clave en inglés deben ser términos reales de las bases de datos, no traducciones automáticas. Verifica en Scopus o ERIC qué descriptor estándar se usa en tu campo.
Abstract informativo, descriptivo y estructurado
Conviene distinguir tres formatos. La elección depende de tu disciplina y del soporte donde publiques:
- Abstract informativo (el más habitual). Es el formato descrito hasta aquí: incluye resultados concretos y conclusiones. Estándar en ciencias sociales, salud, ingeniería y ciencias exactas. 150-250 palabras.
- Abstract descriptivo. Describe los temas tratados pero no anticipa resultados. Se usa en algunas humanidades y, sobre todo, en propuestas para congresos cuando la investigación aún está en curso. Más breve, 100-150 palabras.
- Abstract estructurado. Es la forma típica en revistas biomédicas y de ciencias de la salud. Lleva subepígrafes explícitos —Background, Methods, Results, Conclusions— y a veces Objective y Implications. Cada apartado va en negrita o cursiva separado por puntos. La extensión total puede llegar a 300-350 palabras.
Para un TFG en humanidades pequeñas, el abstract descriptivo puede ser suficiente; para un TFG en Psicología, Educación, Enfermería o Medicina, lo esperable es el informativo (o el estructurado si la revista lo pide).
El abstract en el TFG y TFM en universidades españolas
Las normativas de TFG y TFM cambian entre universidades, pero hay un núcleo común que se mantiene en prácticamente todas las facultades españolas:
- Versión bilingüe. Resumen en español y Abstract en inglés. Algunas universidades en territorio bilingüe (Cataluña, Galicia, País Vasco, Valencia, Baleares) exigen también la versión en la lengua cooficial.
- Extensión: entre 200 y 300 palabras por idioma. Casi ninguna admite más de 350.
- Ubicación: en una página propia entre la portada y el índice. En algunas plantillas oficiales el resumen va junto con la versión en inglés en la misma página, separados por una línea o un epígrafe.
- Palabras clave: entre 4 y 7 términos, también en ambos idiomas, separados por punto y coma o por comas.
- Sin citas bibliográficas. Esto es universal.
- Sin notas al pie.
Antes de entregar, revisa la normativa de TFG/TFM publicada por tu facultad o escuela. Suele estar disponible en la web de la secretaría académica como documento PDF, con un apartado específico sobre la página de resumen. Las diferencias entre universidades son menores —páginas con o sin numeración, idiomas exigidos, número exacto de palabras clave— pero conviene comprobarlas.
Cómo elegir las palabras clave
Las palabras clave hacen que tu trabajo aparezca en búsquedas en Dialnet, Google Scholar, Scopus, Web of Science, repositorios universitarios y catálogos especializados como ERIC (educación) o PsycINFO (psicología). Elegirlas bien es una decisión de SEO académico.
Cuatro criterios:
- Usa términos disciplinares estándar. No inventes etiquetas («estudiantes muy estresados»); usa el descriptor estandarizado del campo («estrés académico»).
- Mezcla términos amplios y específicos. Un término muy genérico atrae búsquedas pero diluye relevancia; uno muy específico cualifica al lector. Combina ambos: por ejemplo, educación primaria (amplio) y comprensión lectora inferencial (específico).
- Comprueba qué descriptores usan los artículos de referencia. Abre tres o cuatro publicaciones recientes sobre tu tema en Dialnet o Scopus y mira sus palabras clave.
- No repitas términos del título. Las bases de datos ya indexan el título; las palabras clave deben aportar términos complementarios.
Para el modelo 1 (redes sociales y rendimiento académico) unas palabras clave sólidas serían: redes sociales; rendimiento académico; educación secundaria; uso problemático de internet; estatus socioeconómico.
Diez errores que rebajan la nota del abstract
- Empezar con una generalidad. «En la sociedad actual…», «Desde tiempos inmemoriales…», «La globalización ha hecho que…». Suprímelo; entra directo al problema.
- No declarar la metodología. Muchos abstracts saltan del objetivo a los resultados sin decir cómo se llegó a esos resultados.
- Resultados sin cifras ni dirección. «Se obtuvieron resultados relevantes» no aporta nada. Da el porcentaje, el coeficiente o, en cualitativa, las categorías concretas.
- Conclusión que repite la introducción. La conclusión debe añadir una lectura: implicaciones, recomendaciones, límites significativos.
- Citar referencias bibliográficas. El abstract va sin citas. Si necesitas mencionar una obra anterior, parafrásala sin paréntesis.
- Usar acrónimos sin definir. El abstract es autónomo; si usas «DASS-21», explícalo entre paréntesis aunque luego aparezca de nuevo en el cuerpo. Mejor todavía: evita los acrónimos.
- Pasarse de la extensión. Los gestores de envío de revistas truncan automáticamente y los tribunales lo notan. Si el máximo es 250, no entregues 320.
- Quedarse muy corto. Un abstract de 90 palabras suele indicar que el estudiante no sabe qué decir sobre su propio trabajo.
- Mezclar idiomas en el resumen español. Anglicismos innecesarios o frases sueltas en inglés rompen el registro. La versión bilingüe va en bloques separados.
- Redactar el abstract antes de terminar el TFG. Se redacta al final, cuando ya se conocen los resultados definitivos. Cualquier versión anterior es provisional.
Checklist final antes de entregar
Antes de cerrar la plantilla del TFG y subirlo al campus, comprueba que el resumen:
- ☐ Está entre 200 y 250 palabras (o lo que pida tu normativa).
- ☐ Contiene los cuatro bloques: contexto, metodología, resultados y conclusión.
- ☐ Cita al menos un dato concreto en resultados (cifra, porcentaje, categoría).
- ☐ No incluye referencias bibliográficas ni notas al pie.
- ☐ No empieza con una generalidad o lugar común.
- ☐ Tiene su versión en inglés correctamente redactada, no traducida literalmente.
- ☐ Va acompañado de 4-7 palabras clave en ambos idiomas.
- ☐ Las palabras clave están separadas por punto y coma o comas, en minúsculas.
- ☐ Está en una página propia, entre la portada y el índice.
- ☐ Lo has leído en voz alta y suena natural, no como una traducción automática.
Preguntas frecuentes
¿El abstract va antes o después del índice en el TFG?
Va antes del índice. El orden estándar de los preliminares en un TFG español es: portada, página de identificación o agradecimientos (si los hay), resumen en español, Abstract en inglés, índice de contenidos, índice de figuras y tablas (si corresponde), e introducción. Algunas plantillas institucionales colocan el resumen español y el inglés en la misma página y otras los separan en páginas distintas.
¿En qué tiempo verbal se escribe cada parte del abstract?
Contexto y objetivo, en presente: «Este estudio analiza…», «El objetivo es…». Metodología, en pasado simple: «Se realizaron entrevistas…», «Se aplicó la escala…». Resultados, en pasado: «Los resultados muestran…», «El 41 % puntuó por encima de…». Conclusiones e implicaciones, en presente o condicional: «Estos hallazgos sugieren…», «Sería recomendable…».
¿Puedo usar siglas o acrónimos en el abstract?
Solo si son siglas muy reconocidas en tu disciplina (TFG, ANOVA, OMS). Las demás defínelas la primera vez que aparezcan, aunque luego también las definas en el cuerpo del trabajo. Dado que el abstract es autónomo, no puede dejar nada sin explicar. Como regla práctica, si dudas, escribe el término completo y ahorras la abreviatura.
¿El abstract de un TFG es igual que el de un artículo científico?
La estructura de cuatro bloques es la misma. Las diferencias están en la extensión exacta (las revistas suelen imponer 150-200 palabras, los TFG aceptan hasta 250), en el formato (las revistas biomédicas piden abstract estructurado con subepígrafes; los TFG suelen aceptar párrafo único), y en el tono (el TFG admite formulaciones algo más pedagógicas; el artículo científico es más técnico y denso).
¿Cuántas palabras clave debo poner?
Entre 4 y 7 es el rango habitual. APA 7 recomienda 3-5; muchas universidades españolas piden 5-6. Si en tu normativa no consta un número exacto, opta por 5: suficientes para cubrir el espacio temático del trabajo sin diluir la indexación. Y siempre en ambos idiomas si el resumen también es bilingüe.
¿Puede el abstract incluir gráficos o tablas?
No. El abstract clásico es texto plano. Algunas revistas en ciencias experimentales aceptan graphical abstracts o visual abstracts como complemento (no sustituto) del abstract textual, pero esto no es práctica habitual en TFG ni en humanidades. Si tu plantilla no menciona expresamente el resumen gráfico, no lo añadas.
¿Tengo que redactar yo mismo el abstract en inglés o puedo usar un traductor?
Puedes apoyarte en un traductor automático (DeepL suele dar mejores resultados que Google Translate para registro académico), pero la salida cruda siempre necesita revisión. Los tribunales y revisores detectan rápido la traducción literal: «Trabajo de Fin de Grado» pasa a End of Degree Work en lugar de undergraduate dissertation, los verbos quedan en voz pasiva sin necesidad, y el orden sintáctico delata el español. Revisa frase por frase, idealmente con un hablante o un corrector académico.
Una última recomendación
Cuando termines el abstract, déjalo reposar al menos un día y vuelve a leerlo en voz alta. Si una frase requiere una segunda lectura para entenderse, reescríbela. El tribunal no tendrá esa segunda lectura. Si quieres una segunda mirada profesional, en Tesify puedes pegar tu borrador y recibir sugerencias específicas sobre extensión, equilibrio de los bloques y registro académico, tanto en español como en inglés.

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