,

Cómo Escribir la Introducción de un TFG Paso a Paso (2026)

Cómo Escribir la Introducción de un TFG Paso a Paso (2026)

Saber cómo escribir la introducción de un TFG paso a paso es una de las competencias más valoradas por los tribunales universitarios en España. La introducción es la primera impresión que recibe el tribunal y, en muchos casos, determina la predisposición con la que evaluará el resto del trabajo. Sin embargo, es también una de las secciones más mal redactadas en los TFGs: muchos estudiantes la confunden con un resumen o la dejan para el final sin saber bien qué incluir.

Esta guía detalla exactamente cómo estructurar una introducción de TFG que cumpla con los criterios de calidad exigidos en las universidades del EEES, con ejemplos prácticos y los errores más comunes que debes evitar. Aplica tanto si estudias en la Universidad Complutense, la Autónoma de Barcelona, la Universidad de Salamanca o en cualquier institución del sistema universitario español.

Respuesta directa: La introducción de un TFG debe incluir, en este orden: (1) contextualización del tema, (2) justificación y relevancia, (3) objetivos del trabajo, (4) hipótesis o pregunta de investigación, (5) metodología resumida y (6) estructura del documento. Su extensión debe ser entre el 8-12% del total del trabajo.

¿Qué es la introducción de un TFG y para qué sirve?

La introducción del TFG es la sección inicial del trabajo que sitúa al lector en el contexto de la investigación, explica por qué es relevante y anticipa cómo está organizado el documento. No es un resumen (que sería el abstract o resumen ejecutivo) ni una lista de contenidos: es el marco conceptual y motivacional del trabajo.

Sus funciones principales son:

  • Captar el interés del tribunal desde las primeras páginas.
  • Demostrar que el estudiante comprende el problema que va a investigar.
  • Establecer con claridad qué se pretende lograr con el trabajo.
  • Justificar la relevancia del tema elegido en el contexto académico y social actual.

Estructura estándar de la introducción

Aunque cada universidad y cada área de conocimiento tiene sus particularidades, la estructura más valorada por los tribunales de TFG en España en 2026 es la siguiente:

  1. Contextualización del tema: sitúa el objeto de estudio en un marco más amplio.
  2. Justificación y relevancia: explica por qué este tema merece ser estudiado.
  3. Estado de la cuestión / revisión previa: síntesis muy breve de lo que ya se sabe (se desarrolla en el marco teórico).
  4. Objetivos: general y específicos, formulados con verbos de acción claros.
  5. Hipótesis o pregunta de investigación: el enunciado central que guía la investigación.
  6. Metodología resumida: una o dos frases sobre el enfoque utilizado.
  7. Estructura del documento: descripción breve de cada capítulo.

Guía paso a paso para redactarla

Paso 1: Escribe la introducción al final

Este es el consejo más importante y el más contraintuitivo. Aunque la introducción aparece al principio del TFG, debes redactarla cuando ya hayas escrito el cuerpo del trabajo. Solo entonces sabrás con precisión qué contiene cada capítulo, cuáles son tus conclusiones y qué ha demostrado tu investigación.

Paso 2: Empieza con una contextualización amplia

El primer párrafo debe situar el tema en un contexto general. Si tu TFG estudia el impacto de las redes sociales en el rendimiento académico universitario, empieza hablando de la transformación digital en la educación superior, antes de centrar el foco en tu objeto específico.

Paso 3: Justifica la relevancia del tema

Responde a la pregunta: ¿por qué este tema es importante ahora? Aporta datos estadísticos actuales, menciona vacíos en la literatura científica existente o señala un problema social o profesional sin resolver. Esta sección demuestra tu pensamiento crítico.

Paso 4: Formula los objetivos con verbos de acción

Los objetivos deben ser SMART (Específicos, Medibles, Alcanzables, Relevantes y Temporales). Usa verbos como: analizar, identificar, comparar, evaluar, describir, proponer, demostrar. Evita verbos vagos como “estudiar” o “ver”.

Ejemplo de objetivo bien formulado:
“Analizar la correlación entre el uso de Instagram durante el horario de estudio y la tasa de aprobados en estudiantes de primer año de Grado en Psicología de la Universidad de Granada durante el curso 2024-2025.”

Paso 5: Redacta la hipótesis o pregunta de investigación

La hipótesis es una afirmación provisional que tu investigación va a confirmar o refutar. La pregunta de investigación es la formulación interrogativa del mismo problema. En ciencias sociales y humanidades es frecuente usar preguntas de investigación; en ciencias experimentales, hipótesis.

Paso 6: Describe brevemente la metodología

Una o dos frases bastan: “Para ello, se ha realizado un estudio cuantitativo mediante encuesta sobre una muestra de 200 estudiantes universitarios españoles.” No entres en detalles: eso va en el capítulo de metodología.

Paso 7: Cierra con la estructura del trabajo

El último bloque de la introducción debe indicar al lector cómo está organizado el documento: “El presente trabajo se estructura en cinco capítulos. El primero establece el marco teórico… El segundo presenta la metodología…” Esta sección actúa como mapa de lectura.

Extensión y formato recomendados

La extensión de la introducción debe ser proporcional al trabajo completo:

Extensión total del TFG Extensión de la introducción
30-40 páginas 3-4 páginas (aprox. 800-1.000 palabras)
50-70 páginas 5-7 páginas (aprox. 1.200-1.800 palabras)
80-100 páginas 8-10 páginas (aprox. 2.000-2.500 palabras)

Errores más comunes y cómo evitarlos

  • Confundir la introducción con el resumen: la introducción argumenta y contextualiza; el resumen sintetiza. Son dos secciones distintas.
  • Objetivos vagos o no medibles: “conocer mejor el tema” no es un objetivo académico válido.
  • Extenderse demasiado: la introducción no debe anticipar las conclusiones ni desarrollar el marco teórico.
  • No justificar el tema: asumir que la relevancia es obvia es un error frecuente. Siempre argumenta por qué tu tema merece ser investigado.
  • Escribirla primero: escríbela al final para que refleje con precisión lo que realmente contiene el trabajo.

Ejemplos de introducciones bien estructuradas

A continuación, un ejemplo de estructura introductoria para un TFG de Ciencias de la Comunicación:

“La transformación digital ha reconfigurado los hábitos de consumo mediático de la sociedad española en la última década. En este contexto, el fenómeno de las noticias falsas (fake news) se ha convertido en uno de los principales desafíos informativos para la ciudadanía. [Contextualización]

A pesar de la creciente preocupación institucional —reflejada en iniciativas como el Plan Nacional de Alfabetización Mediática (2023)— existe una laguna significativa en la investigación sobre la capacidad de los jóvenes universitarios españoles para identificar desinformación. [Justificación]

El presente trabajo tiene como objetivo general evaluar el nivel de alfabetización mediática de los estudiantes universitarios madrileños ante contenidos desinformativos en redes sociales. Los objetivos específicos son: (1) identificar las principales estrategias de verificación que utilizan…[Objetivos]”

Herramientas para facilitar la redacción

Si necesitas apoyo para estructurar y redactar la introducción de tu TFG, Tesify es la herramienta especializada que guía a los estudiantes universitarios españoles en cada sección del trabajo, incluida la introducción. La plataforma conoce los criterios de evaluación del EEES y genera estructuras adaptadas a tu área de conocimiento y universidad.

También puedes consultar la guía sobre cómo hacer un marco teórico paso a paso para continuar con la siguiente sección de tu TFG.

Tesify está disponible no solo para España, sino también para estudiantes en países anglófonos, Alemania, Francia y Portugal y Brasil.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas páginas debe tener la introducción de un TFG?

La introducción de un TFG debe representar entre el 8-12% de la extensión total del trabajo. Para un TFG estándar de 50 páginas, la introducción debería tener entre 4 y 6 páginas (aproximadamente 1.000-1.500 palabras).

¿Cuándo se escribe la introducción del TFG?

La introducción se escribe al final del proceso, cuando ya tienes redactado el cuerpo del trabajo. Aunque parece contradictorio, esta práctica garantiza que la introducción sea coherente con el contenido real del TFG y que refleje con precisión los objetivos alcanzados.

¿Qué diferencia hay entre la introducción y el resumen de un TFG?

El resumen (abstract) sintetiza en 200-300 palabras el contenido, metodología y conclusiones del trabajo. La introducción contextualiza el tema, justifica su relevancia, formula los objetivos y describe la estructura del documento. Son secciones con funciones completamente diferentes y ambas son obligatorias.

¿La introducción del TFG lleva citas bibliográficas?

Sí, la introducción puede y debe incluir algunas citas para contextualizar el tema y justificar su relevancia. Sin embargo, las citas deben ser pocas y estratégicas: las citas extensas y la revisión detallada de la literatura van en el marco teórico.

¿Cómo se redactan los objetivos del TFG en la introducción?

Los objetivos se formulan con verbos de acción en infinitivo: analizar, identificar, comparar, describir, proponer, evaluar, diseñar. Deben ser específicos y medibles. Primero se enuncia el objetivo general (el propósito global del trabajo) y después los objetivos específicos (las metas parciales que contribuyen al objetivo general).

¿Qué es la hipótesis en la introducción del TFG?

La hipótesis es una afirmación provisional y comprobable que tu investigación va a confirmar o refutar. Es obligatoria en trabajos empíricos (ciencias, medicina, psicología experimental). En trabajos teóricos o de humanidades, suele sustituirse por una pregunta de investigación principal.

¿Cómo empezar la introducción de un TFG sin comenzar con “El presente trabajo…”?

Empieza con una afirmación sobre el contexto más amplio del tema, un dato estadístico impactante, una cita relevante de un autor de referencia, o planteando el problema central de tu investigación. Las frases más potentes contextualizan el problema antes de mencionar el trabajo en sí.

¿La introducción del TFG es lo mismo que el capítulo primero?

Depende del formato exigido por tu universidad. En algunos TFGs, la introducción es una sección preliminar antes del capítulo 1. En otros, el capítulo 1 es directamente “Introducción”. Lo importante es que el contenido cumpla con los requisitos: contextualización, justificación, objetivos, hipótesis, metodología y estructura.

¿Puede una IA escribir la introducción de mi TFG?

Sí, herramientas como Tesify pueden ayudarte a estructurar y redactar la introducción de tu TFG. La IA genera un borrador de alta calidad basado en la información que le proporcionas sobre tu tema, objetivos e hipótesis. Sin embargo, debes revisar y personalizar el texto para asegurarte de que refleja tu voz y tu investigación real.

¿Qué nota suele obtener la introducción del TFG en la evaluación?

La introducción suele representar entre el 10-15% de la nota total del TFG, según las rúbricas de evaluación de las principales universidades españolas. Un tribunal bien predispuesto desde la introducción tiende a valorar más favorablemente el resto del trabajo, por lo que cuidar esta sección tiene un impacto mayor que su peso formal.

Escribe una introducción de TFG perfecta con Tesify

Tesify guía a los estudiantes universitarios españoles en cada sección del TFG, con conocimiento de los criterios de evaluación del EEES.

Empezar con Tesify

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *