Un análisis de sensibilidad repite el análisis principal cambiando una decisión metodológica para comprobar si las conclusiones se mantienen. Si el resultado no cambia, tu hallazgo es robusto y puedes defenderlo con seguridad. Si cambia, lo has descubierto tú antes que el tribunal, que es exactamente la posición en la que conviene estar.
Por qué el tribunal pregunta siempre lo mismo
«¿Y si hubiera eliminado esos casos?» «¿Y si hubiera usado otra prueba?» «¿Y si hubiera agrupado esas categorías de otra forma?» Son las tres preguntas más frecuentes en una defensa, y todas apuntan al mismo punto: tu resultado depende de decisiones que tomaste tú y que podrían haber sido otras.
La respuesta débil es explicar por qué elegiste esa opción. La respuesta fuerte es enseñar la tabla donde ya probaste la alternativa y demostrar que da lo mismo. Esa tabla es el análisis de sensibilidad, cuesta una tarde y cambia por completo el tono de la defensa.

Las seis decisiones que conviene poner a prueba
| Decisión | Alternativa a contrastar | Qué demuestras si coinciden |
|---|---|---|
| Exclusión de casos atípicos | Repetir con y sin ellos | Que el efecto no lo produce un puñado de casos |
| Tratamiento de datos faltantes | Eliminación por lista frente a imputación | Que la conclusión no depende de cómo rellenaste los huecos |
| Elección de la prueba | Paramétrica frente a no paramétrica | Que el resultado no depende del supuesto de normalidad |
| Agrupación de categorías | Tres grupos de edad frente a dos | Que el corte elegido no fabrica el efecto |
| Variables de control incluidas | Modelo con y sin covariables | Que el efecto no es un artefacto de la especificación |
| Depuración por calidad de respuesta | Con y sin los casos de respuesta rápida | Que las respuestas poco atentas no sostienen el hallazgo |
No hacen falta las seis. Con dos bien elegidas —normalmente atípicos y elección de prueba— cubres la mayor parte del riesgo en un TFG. En un TFM o una tesis, cuatro o cinco es lo esperable.
Cómo se ejecuta, en cuatro pasos
- Fija el análisis principal. El de sensibilidad es siempre secundario: no puedes decidir cuál es el «principal» después de ver cuál sale mejor. Esa inversión del orden es precisamente la práctica cuestionable que el procedimiento sirve para descartar.
- Cambia una sola cosa cada vez. Si modificas la muestra y la prueba a la vez, no sabrás a qué atribuir la diferencia.
- Registra el resultado completo, no solo si sigue siendo significativo: estadístico, p y tamaño del efecto. Un efecto que pasa de d = 0,62 a d = 0,58 es estable; uno que pasa de 0,62 a 0,21 no lo es, aunque ambos sigan siendo significativos.
- Preséntalo en una tabla compacta. Una fila por escenario, tres o cuatro columnas. Cabe en media página y responde media docena de preguntas.

Qué hacer si el resultado SÍ cambia
Es el escenario que da miedo y es, con diferencia, el más valioso del trabajo. No significa que hayas fallado: significa que has descubierto una condición de tu hallazgo.
La forma correcta de tratarlo:
- Repórtalo, no lo escondas. Un efecto que desaparece al excluir tres casos es un dato sobre tu efecto, y ocultarlo es lo único que sí puede costarte la defensa.
- Explica la condición. «El efecto se mantiene únicamente cuando se incluyen los participantes con puntuaciones extremas, lo que sugiere que está impulsado por el extremo superior de la distribución y no por un desplazamiento general.» Eso es un hallazgo, no un fracaso.
- Ajusta la conclusión al alcance real. Y lleva la restricción al apartado de limitaciones con la cifra concreta, no con una frase genérica.
Un tribunal valora mucho más un resultado modesto bien acotado que uno espectacular que se cae a la primera pregunta.
Cómo se presenta en el TFG
El sitio natural es el final del apartado de resultados, con una tabla y un párrafo:
«Para evaluar la robustez del hallazgo principal se realizaron tres análisis de sensibilidad. El efecto se mantuvo al excluir los cuatro casos atípicos (d = 0,58 frente a d = 0,62 en el análisis principal), al sustituir la prueba t por la U de Mann-Whitney (p = 0,004) y al aplicar imputación múltiple en lugar de eliminación por lista (d = 0,60). Las conclusiones no dependen, por tanto, de estas decisiones metodológicas.»
Ese párrafo hace tres cosas a la vez: demuestra que conoces las alternativas, demuestra que las probaste y cierra por adelantado las preguntas más previsibles.
Relación con los otros controles de calidad
El análisis de sensibilidad no sustituye a la comprobación de supuestos, la complementa. Primero verificas normalidad y demás condiciones; después compruebas si tus conclusiones sobreviven a haber decidido de otro modo.
Tampoco sustituye al reporte del tamaño del efecto: de hecho lo necesita, porque la magnitud es lo que permite juzgar si un resultado se mantuvo de verdad o solo mantuvo su etiqueta de significativo. Y encaja con la lógica general de control de sesgos en la investigación: hacer explícito lo que de otro modo queda como decisión invisible.
Si el freno es el tiempo —repetir análisis y redactar la sección con esta precisión en plena recta final—, Tesify te ayuda a estructurar y redactar el apartado manteniendo la coherencia con resultados y limitaciones, mientras tú decides qué escenarios merece la pena contrastar.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un análisis de sensibilidad en un TFG?
Es repetir el análisis principal modificando una decisión metodológica —excluir atípicos, cambiar de prueba, tratar de otro modo los datos faltantes— para comprobar si las conclusiones se mantienen. Sirve para demostrar que el resultado no depende de una elección concreta del investigador.
¿Cuántos análisis de sensibilidad debo hacer?
En un TFG bastan dos bien elegidos, normalmente el tratamiento de casos atípicos y la elección entre prueba paramétrica y no paramétrica. En un TFM o una tesis doctoral lo habitual es contrastar cuatro o cinco decisiones distintas.
¿Qué hago si el resultado cambia al repetir el análisis?
Reportarlo y explicar la condición bajo la cual el efecto aparece o desaparece. Un resultado condicional bien acotado es un hallazgo válido; ocultarlo es lo que sí compromete la integridad del trabajo y la defensa.
¿Dónde se coloca en la memoria?
Al final del apartado de resultados, con una tabla compacta de una fila por escenario y un párrafo que resuma si las conclusiones se mantienen. Las implicaciones se trasladan después a la discusión y a las limitaciones.
¿Puedo elegir como principal el análisis que sale mejor?
No. El análisis principal debe fijarse antes de conocer los resultados; elegirlo después en función de cuál resulta más favorable es una práctica de investigación cuestionable que el propio análisis de sensibilidad sirve para descartar.
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